1.-La persona que intente la recepción de mensajes deberá ser alguien equilibrado, saludable ( sano), tanto física como mentalmente y también espiritualmente. Se evitarán las personas nerviosas, temperamentales o depresivas.
2.-El futuro antena deberá ser alguien objetivo y analítico.
3.-Deberá desarrollar la humildad en la autocrítica más sincera, en relación a sus aptitudes, actos y a la calidad de sus posibles mensajes; además que deberá estar abierto a la crítica de los demás, planteándose siempre la posibilidad del error.
4.- El antena deberá recordar permanentemente , que la recepción de mensajes no constituye ningún rango jerárquico al interior de la misión de contacto; pero si un medio de ayuda al grupo como un servicio al plan.
5.-El antena que se prepara para canalizar un mensaje , tendrá que trabajar exigentemente con sus egos a través de la autobservacion, evitando que los llamados metalismos (afloramientos del subconsciente) puedan plagar sus recepciones. Deberá ser pues, disciplinado, sincero y veraz.
6.-El futuro receptor deberá procurar desarrollar el discernimiento para saber escoger el mismo, el mejor lugar y momento para la captación de una comunicación cuando sienta la urgencia de la misma o haya el interés de intentarla.
7.- La persona que intente recibir mensajes deberá asumir un comportamiento consecuente, esto es: que se dejará guiar por la verdad y contundencia del mensaje, haciéndolo suyo y siendo ejemplo del mismo.
8.-El antena deberá incluir cualidades como son: honestidad, justicia, integridad, responsabilidad, espiritualidad y ser positivo.
9.-El futuro antena deberá contar con el apoyo y confianza de los miembros de su grupo, sino deberá abstenerse de intentar las recepciones.