¿Qué es un Guía Extraterrestre?
Es alguien de otro mundo que por amor se solida­riza con la humanidad de vuestro planeta, y que con conciencia y responsabilidad esta dispuesto a servir a un plan mayor, orientando a aquellos seres humanos que vibratoriamente tienen la capacidad de entrar en sintonía con una misión, que sirva como una reacción en cadena despertando otras mentes y corazones.

Un guía es un orientador, un emisario de altas je­rarquías, con las que a su vez el esta en contacto. Y así, con semejante inspiración mantiene su cercanía con los misioneros en el mundo, alentándolos en una motiva­ción continua de consejos prácticos, reflexiones y pau­tas diversas.

¡Despierten hijos de la luz y de la nueva raza cós­mica y contemplen vuestro destino trascendente!

Despierten de vuestro sopor e indiferencia, y usen vuestros poderes y capacidades que son infinitos.

Henchid vuestros corazones con amor, viviendo la vida de la unidad y de la concordia.

Reconozcan vuestras posibilidades de hoy y sigan la orientadora voz de su guía, que les brinda la genuina amistad desde las estrellas, y les ayuda a recordar: qué, dónde y con quienes se ha de hacer lo que se a de ha­cer.

 

Pregunta: ¿Todos tenemos un guía?

Hay que distinguir entre un guía espiritual y un guía extraterrestre.

Todos tenemos guías espirituales pendientes de nues­tro caminar en la vida. Desde nuestro «Real Ser o Maes­tro Interno», hasta verdaderos ángeles o seres interdimensionales, entre los que se pueden incluir algún pa­riente muy evolucionado, que una voz ha cruzado el umbral y no necesitando reencarnar de inmediato, actúa desde la esfera donde se encuentra como un guía y protector. Pero un guía extraterrestre es diferente.

Un guía extraterrestre no es personal sino colectivo. Hay guías de grupos, ciudades y países. Y están dedi­cados a orientar en función de misiones de contacto específicas, como es el caso de Misión Rama, que cuenta con 49 guías para dicho fin.

 

Pregunta: ¿Qué tan  fácil podemos conectar con el guía que nos corresponde?

Todos los que se mueven en la frecuencia vibrato­ria del guía deben despertar del sueño profundo y le­targo peligroso en el que se hallan, y que se manifiesta en los equivocados deseos egoístas, ruines y sin va­lor de su mundo materialista que los distrae, haciéndoles perder de vista lo verdaderamente importante en vuestra existencia. Solo con una actitud mental positiva y a través de una adecuada sensibilización, podrán pre­disponerse como para permitir que la conexión sea es­tablecida.

Ustedes pueden comunicarse con aquellos seres que están en vuestra misma longitud de onda o frecuencia, por ello comprendan el esfuerzo que hacemos los guías por acercarnos y estrechar lazos que permitan la comu­nicación, la cual ustedes mismos deben mantener.

Están recibiendo la orientación de los guías extrate­rrestres para convertirse con el tiempo en guías de tie­rra, orientando a su vez a otros.

Cada uno debe reconocer su lugar en la labor de despertar a todos los que están en la oscuridad y en la ignorancia, porque todos somos guías en una u otra forma. Ayúdense mutuamente para que eleven la con­ciencia hasta el conocimiento del poder del bien que yace en su corazón, haciendo ver la gran responsabili­dad que tienen tanto individualmente como colectiva­mente en el concierto de los mundos.

Nadie puede guiar si no hay quien sienta y reco­nozca su necesidad de ser guiado.

Ustedes son los instrumentos a través de los cuales el universo puede colaborar e intervenir positivamente en vuestro proceso. Podemos operar en su mundo solo si ustedes, hoy cada vez más conscientes, consiguen interpretar la intención de nuestra ayuda. Por ningún motivo podemos crear dependencias. El esfuerzo ma­yor debe venir ahora de ustedes.

 

Pregunta: ¿Hasta dónde podemos contar con su ayuda?

Nosotros ayudaremos a todos según lo necesiten y siempre que mantengan su vocación de servicio a los demás, y a cada uno según su propia vía de actuación. Pero sólo podremos intervenir cuando hagan permea­ble su yo interior al mensaje de compromiso y cambio planetario.

Únicamente para ayudar a otros puede ser emplea­da nuestra fuerza, por lo que no les debe extrañar que el planeta este siendo protegido de quienes no vienen con buenas intenciones.

 

Pregunta: Si en el universo hay problemas con civiliza­ciones no bien intencionadas, ¿qué podemos esperar de nuestra civilización?

Por diversas razones, ustedes son la síntesis del uni­verso que los rodea. Son un proyecto y un experimen­to, físico, mental y espiritual. Lo que aquí se logre, inspirara a los demás, aun cuando muchos de esos otros sean más evolucionados en ciertos aspectos.

Aprendan a vivir para ayudar y para sostener los cambios positivos que buscan como norte la perfec­ción. Fortalézcanse y se protegerán así de toda ase chanza, dejando fluir en vuestro interior la luz que irra­diara beneficiando a los demás.

Recuerden que nuestro objetivo consiste en guiar a la humanidad para que conozca sus posibilidades, y llegue a guiar a quienes la guiaron… Como el niño, llevado de la mano en sus primeros pasos y luego con los años, brindando su mano y brazo de adulto, acompa­ñando los últimos pasos de su anciano padre.

 

Aquí vuestro guía Godar.

Aquel que desee contactar con un guía deberá para lograrlo y mantener su contacto, asimilar y observar lo siguiente:

– Tratar de ser disciplinado en mente y espíritu.

– Tratar de ser humilde en cuanto a las observacio­nes y sugerencias de quienes lo orientan.

– Tratar de ser cauto y precavido por cuanto el ca­mino de la luz es proclive a los espejismos y deslum­bramientos.

– Tratar de ser racional pero a la vez espiritual, una cosa no contradice la otra.

– Tratar de ser fuente de amor hacia los demás y dejarse amar.

– Tratar de ser ejemplo de vida porque la Misión que nos congrega es ser un Sol en la Tierra.

Y lo importante es tratar. Nadie les exige que lo lo­gren, pero si que traten una y otra vez; y cuando me­nos lo piensen habrán avanzado más de lo que se ima­ginan.

 

Queridos hermanos en la luz, Xendor en comunica­ción.

Muchas veces se han quejado de la falta de un guía efectivo que les permita saber de antemano que hacer y que dejar de hacer. Pero esto no es correcto, porque ello limita vuestra capacidad de autodeterminación a nivel individual y de grupo. Ustedes están en una si­tuación similar a la de un niño que debe aprender a ca­minar de acuerdo a su propia voluntad y no sólo cuan­do esta un mayor a su lado, ayudándolo constante­mente. Arriésguense a ser y lograr las cosas por uste­des mismos.

Sí, Oxalc.

Nosotros les damos mensajes que son pautas de vi­da, orientaciones diversas de acuerdo al momento actual que están viviendo y con cierta proyección hacia un futuro mediato, que les permita prepararse para eta­pas cada vez más comprometidas. Ustedes deben en­cargarse de canalizar esas comunicaciones aplicándolas porque en ello está la disciplina, y la obediencia a quien tiene mayor experiencia y conocimiento, y la hu­mildad frente a aquello que aunque no comprendan, más adelante será diáfano y tendrá sentido. En esto es­tá el primer nivel que les permitirá una comprensión cabal de la Misión que tienen entre manos y que les compromete con la humanidad.

Como vuestros guías les decimos que deben apren­der a erradicar en vuestros grupos el egoísmo, la vani­dad, y la soberbia. Lo lograran si aumentan los momentos de diálogo entre ustedes y buscan compartir la mayor cantidad de actividades posibles.

Nosotros mantenemos una permanente observación del desenvolvimiento de los grupos, por lo que deben saber interpretar el que algunas veces nuestro alejamiento o ausencia en las salidas responde al hecho de no estar de acuerdo con vuestras actitudes y comporta­mientos, que no son propias de los misioneros en la luz.

 

Pregunta: ¿Debemos hacer lo que ustedes dicen?

¡De ninguna manera!… Hagan siempre lo que sea mejor, y para esto sigan su propio discernimiento. La responsabilidad es de ustedes en el proceso de evolución, saber tomar o no los consejos y pautas más ade­cuados.

Nosotros no somos vuestros jueces ni vuestros jefes, tan solo hermanos mayores que obramos como conse­jeros que les hacen llegar enseñanzas, cuando están en capacidad de pedirlas, valorarlas y aplicar de ellas lo que crean razonable y rescatable. Nosotros no pode­mos dirigir ni menos aún tomar por ustedes las deci­siones.

A lo largo del proceso, más de una vez han descui­dado nuestros consejos retrasando la Misión, y confun­diendo el mensaje, dejando que se introdujeran toda suerte de informaciones engañosas que ningún prove­cho les traen, antes bien les estorban.

Recuerden que como vuestros guías les hemos in­sistido sobre la humildad como actitud correcta para dejarse orientar. Pero muchas veces han preferido de­jar de lado las recepciones y los mensajes, o simple­mente los reciben pero no los cumplen, o no los releen y se les olvidan pautas precisas para tal o cual mo­mento. Las dudas aumentan cuando se descuida la pre­paración, alejándolos del estado vibratorio óptimo que les imposibilita fallar.

 

Pregunta: ¿Qué podemos hacer para evitar las dudas?

Tomen en serio la preparación y el trabajo interno. Ya es hora de que aprendan a ser disciplinados, que es lo mismo que ser obedientes con la voz interior que vi­bra en el espíritu de la misión.

Libro:”MENSAJEROS DEL COSMOS”

Una Puerta Hacia las Estrellas

Sixto Paz Wells