Estamos en la llamada Era de Acuario, caracterizada por la excesiva luz, o sea que si antes había oscurantismo y desinformación, hoy por el contrario, hay demasiada información y mucha de ella, de dudosa procedencia (que a la vez es otra forma de oscuridad). Fácilmente hoy en día se confunden las verdades con las medías verdades y hasta con las mentiras.
Por tanto el contacto extraterrestre viene a cubrir ese vacío que deja la inseguridad frente a los conocimientos que se vierten, y que la mayoría de las veces no pueden ser cuestionados, pues como se suele alegar, proceden de la más pura tradición iniciática. La ventaja con la información extraterrestre en el contacto es que ésta es de primera mano y puede verificarse, cuestionarse y sentirse.
La negación del análisis y la subordinación a los esquemas impide que dichas fuentes de «verdades»(esotéricas, religiosas o tradicionales) puedan ser tomadas como algo seguro, por todo sincero buscador en el camino; pero sin desecharlas totalmente procuraremos llegar a aquellas fuentes de las que emana el manantial, fresco y natural de manera dinámica y activa, que incluye y exige nuestra participación consciente y protagónica en el develado de aquella verdad profunda , confrontándola con lo ya existente.