El Contacto
El contacto con los Guías Extraterrestres y los Maestros Espirituales de la Hermandad Blanca de la Tierra es sólo el medio que se ha empleado para que descubramos la clave que está dentro de nosotros, no es el objetivo. Y ese contacto se alcanza en forma natural como la consecuencia lógica de la madurez alcanzada por cada persona que integra la Misión..

Los Guías Extraterrestres son quienes realmente dirigen la Misión Rahma según sus propios parámetros y métodos, de forma que quienes integramos la misión en este planeta tenemos el privilegio de trabajar en conjunto con ellos en la realización del Plan en la Tierra.

Ellos son quienes toman contacto con nosotros, y nos motivan al proporcionarnos un contacto que nosotros no solo debemos alcanzar, sino que además debemos ser capaces de mantener en el tiempo mediante un sostenido proceso de madurez y crecimiento personal.

La Misión Rahma no es la única misión en el planeta que busca lograr estos objetivos a través del contacto con Extraterrestres, es solo una más de las muchas misiones que forman el Plan Cósmico que se lleva a cabo en la Tierra desde hace miles de años y que ya está próximo a alcanzar su madurez.

Se  nos han dado las herramientas necesarias para trabajar en una preparación personal integral que abarca los niveles físico, mental y espiritual de cada integrante, de manera que luego de un período acelerado de cambio personal, con constancia y disciplina, logramos realizar el cambio individual, proyectándonos como verdaderos Soles en la Tierra, es decir, iluminando, irradiando Luz y Amor al planeta y a la Humanidad. Así, somos nosotros los seres humanos quienes nos unimos con los demás, y formamos la nueva Humanidad.

El grupo Rahma es un grupo abierto y pueden entrar y participar en el  todos aquellos que se encuentren abiertos al mensaje. No pedimos ingenua y cerradamente que se crea en lo que compartimos, como por ejemplo en nuestras experiencias. Invitamos a que cada cual tenga sus propias experiencias y saque sus conclusiones. Esperamos una crítica constructiva porque nosotros constantemente nos la planteamos (autocrítica) como la única manera de avanzar seguro sin dogmatizar ni imaginar, ni llevando el mensaje a terrenos que no corresponden, como son el de una secta o una seudo religión  o menos aún de una seudo-ciencia.